Moral esenia

Moral Esenio Cristiana
Esenismo y Comunismo
El Esenismo es el mayor, el más grande intento de organizar una sociedad comunista por la vía pacífica, en el mundo.
Porque la violencia es efímera, la vía pacífica debe reemplazarla.

La Hermandad de los Esenios ¿Quiénes eran?
Plinio dice de los esenios: "son gente solitaria y muy superior al resto de la Humanidad" y que se nutrían merced a la incesante corriente de personas que acudían a ellos en gran número.
A Filón, le inspiraron su Tratado para probar que todo hombre bueno es también libre.
Para Josefo que hacia los diecinueve años había pertenecido ya a los fariseos, a los saduceos y también a los esenios, nos dice que constituyen éstos una hermandad similar a los pitagóricos y que habían renunciado al placer y a las riquezas de la vida.
Tenían todos sus bienes en común, todos debían contribuir con sus trabajos y en retribución, nunca debían de carecer de lo necesario. Solían vivir más de cien años. No había entre ellos ni esclavos ni señores, pues apostaban por la fraternidad.
Estudiaban las Escrituras tratando de aumentar en el profundo conocimiento de la Verdad, iban siempre de blanco*, y su vida estaba siempre presidida por un alto nivel de disciplina.

Dice el Texto:
"Cuando los hombres te pregunten, a qué país perteneces, diles que no eres ni de este ni de aquel país, pues en verdad, es tan sólo el pobre cuerpo el que nació en un pequeño rincón de la tierra. Mas tú, Oh, Hijo de la Luz, perteneces a la Hermandad que abarca los cielos y allende, y del Padre Celestial descendieron las simientes no sólo de tu padre y de tu abuelo, sino de todos los seres que en la tierra son engendrados. En verdad, eres hijo de Dios.   Porque me diste la vida, te doy las gracias por lo que me diste; mientras usé las cosas que son tuyas estuve contento; tómalas y ponlas dondequiera que escojas, pues tuyas son todas las cosas hasta la eternidad  Las riquezas, las tierras y el poder no pueden pertenecer a hombre alguno pues son del mundo. Mas el Reino de los Cielos es vuestro para siempre, pues está en vosotros".
(Del Libro Esenio "El Maestro de Justicia" que resulta muy actual)


¡CUIDADO CON LOS PROFETAS!
Por profeta se entiende una persona enterada de los asuntos de Dios; hoy podríamos decir un teólogo o experto en el conocimiento de Dios.
De cualquier modo dado que el humano es, por naturaleza, un animal religioso como lo definió Aristóteles; resulta que cada pueblo tuvo sus propios profetas u oráculos como decían los griegos.
Acá, en el antiguo Perú cuando los "indios" escuchaban a su particular oráculo, el cronista Pedro Cieza de León afirmaba, sin explicar razón alguna, que el demonio hablaba por ellos. En cambio cuando un clérigo hablaba, se trataba de un hombre de Dios informado en "nuestra sagrada religión".
Cuando Alejandro llegó triunfante a Egipto, según nos cuenta Plutarco, lo recibió el profeta de Amón y dirigiéndose en su nombre le dijo: o pai Dios (¡Oh, hijo de Zeus!) en vez de decirle o pai dión (¡Oh, hijo mío!), como fue su intención. Desde luego que a Alejandro agradó esta equivocación en el uso de la lengua griega por un hablante del idioma egipcio.
Más conocidos son los profetas de la Biblia, los que se distinguen en grandes y en menores o pequeños profetas, según como sea la importancia que se les asigne a sus predicciones.
En la antigüedad se daba mucho crédito a las profecías o los oráculos de los que hablaban en nombre de las deidades. Los conquistadores griegos, romanos y muchos otros no emprendían campaña sin oír los auspicios de los oráculos. Famoso en Grecia fue el Oráculo de Delfos. Se cuenta que en cierta ocasión la pitonisa o adivina le dio esta respuesta al consultor, que acabó derrotado y muerto en la campaña; pretendiendo desquitarse su sucesor con la adivina bajo el cargo de haberlo engañado.
La pitonisa en cuestión le contestó yo no dije que volvería vivo, mi respuesta fue: ibis redibis nunquam peribis. Que traducido dice: "Irás, regresarás nunca, perecerás" yo le dije la verdad, si el rey lo entendió de otro modo no es mi culpa: "Irás, regresarás, nunca perecerás". Como se puede ver era sólo una cuestión de pausas o de comas. Las respuestas ambiguas constituían el arte de la predicción.
Actualmente existen herederos de profetas como el caso del Islam con su profeta máximo Mohamet o el caso de los cristianos con su profeta e Hijo de Dios Jesucristo, palabra compuesta de las voces hebrea o aramea Jesús y de la griega Cristo que significa, en ambas lenguas, el ungido.
En nuestros días, como resultado de la liberación interpretativa de las Escrituras sagradas que propugnó y logró la Reforma; día a día aparecen sectas que se dicen cristianas, pero son variantes actuales del mismo cristianismo organizado y dogmatizado en el Concilio de Nicea al amparo del emperador Constantino, Concilio que hizo redactar unos Evangelios, los canónicos, empeñados en demostrar que Jesucristo es el Mesías del que hablan los profetas en las Escrituras judías con lo que, y sólo a partir de este punto de vista, es dogmático y obligatorio reconocerlo como un apéndice del proyecto judío o como su culminación si se quiere.
Ensamblado de ese modo Jesucristo en el seno del judaísmo, no interesa mayormente cuál sea su doctrina y cuán discrepante sea ésta de la ortodoxia farisaica; estos modernos profetas, productos de la Reforma, se atreven, a veces con éxito, a las más diabólicas de sus creaciones profético religiosas.
En un documental de Nat-Geo TV, se describe a una comunidad religiosa mormona que trataba precisamente de un profeta que había creado bajo la divina inspiración todo un harén de 25 mujeres para él sólo; las que, según ellas lo expresaban con una sonrisa de felicidad, se comprendían muy bien, se ayudaban en sus labores cotidianas para sostener al divino representante; considerándose dichosas como miembros de una hermandad de esposas nada menos que del que hacía las veces del Señor o sea Dios, en la Tierra. Este inspirado profeta había engendrado 121 hijos, todos integrados a la santa congregación. Instauró como sanción para ciertos pecados, como fuera el caso de la huida de alguna concubina, la muerte del pecador o pecadora. Por cierto que este moderno émulo de Salomón tenía mucho del bíblico personaje dentro de una sociedad poligámica, pero era la misma y rotunda negación del cristianismo que no sólo censuró la egoísta conducta de los que repudiaban a su mujer, como acostumbraban los judíos, sino que él mismo que era un abstinente sexual, casto, puro y pacifista, como todo un yogui hindú, según lo testifican los evangelios; rechazó el divorcio y el adulterio, es decir fue decidido partidario de la monogamia. Se trata, pues, de una escandalosa consecuencia de equiparar el mal llamado Antiguo Testamento con el Nuevo y de ese modo sacar conclusiones interpretativas según convenga al profeta privilegiado que consigue seguidores tan bobos como ignorantes, que le creen, a pie juntillas, todas sus extravagancias.
Quién no recuerda la matanza de la Guyana en que un profeta loco Jim Jones indujo al suicidio a un millar de los infortunados que creyeron en él. Como se recuerda este profeta Jim Jones creó el "Templo del pueblo" en California, él y sus creyentes fugaron a la Guyana en Sud América, para continuar ahí con su proyecto ubicado en el pueblo al que llamó Jonestown.
Al respecto, escribe Juliana Restrepo Sanín - Escépticos Colombia:
 
"Las comidas en Jonestown consistían solamente en arroz y fríjoles mientras Jones se deleitaba con frutas tropicales, carnes, huevos, ensaladas, bebidas alcohólicas, todo pagado de su fortuna personal que ascendía al menos a 26 millones de dólares. Los niños eran separados de sus padres y obligados a llamar "papá" a Jones al igual que los adultos. Algunos guyaneses hablan de las golpizas y los "hoyos de tortura" en que eran metidos los niños desobedientes.
El gobierno estadounidense, encabezado por el congresista Leo Ryan, trató de investigar las condiciones en que se encontraban los habitantes de Jonestown. Sin embargo, él y otras cuatro personas fueron asesinados cuando abandonaban el asentamiento, después de culminar su trabajo e instar a algunos practicantes a abandonar el campamento. Esto ocurrió el 18 de noviembre de 1978.
Esa noche, Jones y sus más cercanos colaboradores prepararon una bebida con sabor a uva que contenía Valium, clorhidrato y presuntamente cianuro. Aunque al principio se creía que estas 909 personas se habían suicidado, las investigaciones posteriores indicaron que en muchos casos fueron obligadas a tomar el veneno: fueron asesinadas. Jones los había convencido de que eran perseguidos y que él los protegería".
 
Otro caso: En Inglaterra Emma Gough murió después de dar a luz mellizos. Su muerte se hubiera podido evitar con una transfusión de sangre que la mujer rechazó porque sus creencias religiosas se lo prohibían: Emma era Testigo de Jehová, y ahora sus dos hijos crecerán sin su madre por un dogma religioso que se fundamenta en tres citas bíblicas que consideran indistinguibles la digestión y la transfusión. Esta interpretación absurda por estúpida y pseudo científica fue elucubrada por el ex presidente de esa organización, Natan Knorr.
¡Mucho cuidado con los PROFETAS!
Confiar su conciencia, su presente y su futuro a un infatuado mentiroso es lo peor que le puede suceder a un alma perdida que busca agarrarse de una tablita de salvación cualquiera.
Siempre hay que tener presente que en el mundo tenemos a dos principios que se disputan la supremacía el Ying y el Yang, el Orden y el Desorden; Dios y el Diablo la Felicidad y la Desdicha.
¿Cómo los reconoceremos?
Jesucristo dijo: "Por sus frutos los reconoceréis" (Mat.7:15-20)
En la historia de las religiones aparecen estos principios y sólo son reconocibles con el tiempo, por sus consecuencias. Donde quiera que aparezca un asesinato por motivos religiosos sólo puede ser atribuido a una diabólica interpretación de lo que se tiene por santo. Sacrificios humanos, persecución de infieles y de herejes, holocaustos, hogueras para quemar herejes, etc. sólo pueden ser interpretados como que en la cúspide del culto se ha instalado no Dios, el Padre amoroso de Cristo, como corresponde; sino el Diablo, su oponente que, para sustituir a Dios, es astuto e incomparable en el disfraz.
En Lima, a fines de enero de 2012, se incendió la clínica llamada "Cristo Es Amor", una clínica clandestina dizque para recuperar drogadictos y alcohólicos; en el incendio se achicharraron vivos 27 infelices internos. Los tenían secuestrados contra su voluntad y con llave. Se produjo el incendio y todos perecieron. El dueño, al ser detenido por la policía por delito culposo, se excusó diciendo que había sido la "Voluntad de Dios" antes que su propia negligencia. Que Dios había querido que mueran por borrachos y drogadictos, quemados por el “fuego purificador”.
El mal uso de la libertad religiosa lleva a estos excesos, por lo que la ley debe cautelar derechos donde éstos son agredidos por la "voluntad de Dios" como es el caso de los ejemplos narrados. No te entregues, en cuerpo y alma, al primero que te invite a ingresar a su camino de salvación. Averigua sus antecedentes, de dónde procede y qué es lo que persigue.
Porque "preferible es no tener Dios, que tener uno por malvado".
Los ateos, los agnósticos, pese a su proverbial indiferencia en materia religiosa, podrían estar mejor situados si además son sinceros y no fanáticos en la búsqueda de la verdad.
Mi propuesta es la búsqueda de la verdad religiosa dejando en libertad a las conciencias y la suma de voluntades en esta sola dirección, para no caer en esas manos diabólicas que en vez de salvarnos nos empujen a nuestra ruina espiritual y material.
 
EL SEXO Y LOS VALORES
Se entiende por VALORES a las categorías que nos indican, en la vida humana, toda una escala, de menos a más, de lo que debemos estimar para entender las preferencias de nuestra apreciación, asumiendo unos en lugar de otros u otorgándoles un lugar en mayor o menor grado de lo que nos conviene para encontrar la felicidad que nos complazca y nos satisfaga, pero sin riesgo de perderla por una mala o deficiente elección.
La brevedad de la existencia terrenal no nos permite el lujo de escoger mal o de entregarnos a preferencias deficientes, si no perversas, en nuestra elección.
La Naturaleza misma nos ha puesto a los humanos dentro de una escala de preferencias que bien podría servirnos de medida o de elemento de juicio para optar correctamente.
Veamos si no. En el reino animal, el género de los mamíferos difiere entre el hombre y los demás en que el hombre adquiere una posición erecta, vertical, y se desplaza erguido y no en sentido horizontal, como sucede con los cuadrúpedos y aún con los cuadrumanos o antropoides que son los que más se parecen a los humanos.
Esta postura biológica nos anuncia ya la que debería ser objeto de nuestras preferencias: tenemos a los pies, lo más cerca del suelo, para que nuestros pasos nos guíen por el recto camino, obedeciendo siempre a la parte más eminente de nuestro cuerpo que es la cabeza, hecha específicamente para gobernar nuestra biología y para determinar nuestros actos con el pensamiento.
En la parte más elevada y sólo antes de nuestra cabeza está el tórax, que contiene órganos vitales como los pulmones y el corazón. Los pulmones que mantienen la oxigenación de la sangre necesaria para mantener la vida y el corazón que resulta ser el motor que distribuye la sangre por todo el cuerpo.
El corazón bombea la sangre según el cuerpo la necesite para su correcto funcionamiento. Cuando ocurren ciertos hechos que producen emociones en particular, el corazón redobla su trabajo, produciendo mucho más enérgicas palpitaciones, para afrontar el peligro o el reto que enfrentamos.
Esta característica ha inducido, desde muy antiguo, a atribuirle al corazón ciertas categorías en particular como el centro del sentimiento y hasta del pensamiento, como lo creían los egipcios desde la más remota antigüedad, cuando atribuían al dios Ptah de Menfis la autoría de todos los dioses y de todas las cosas que existen en el Universo, tal como se ve del testimonio arqueológico que sigue:
 
Ptah, Polimorfo Dios Supremo en la Teogonía Egipcia
“Ptah quien está sobre el Gran Trono, es quien creó a las deidades, de quien nacieron todos los dioses. Ptah-Nun, el padre que engendró a Atum. Ptah-Naunet, la madre que dio a luz a Atum. Ptah el Grande quien es el corazón y la lengua de la Enéada* Allí tomó forma, en el corazón de Ptah, y allí vino asimismo a la existencia en la lengua de Ptah la encarnación de Atum, porque Ptah es el Grande quien infundió la vida a todos los dioses y a sus kas por medio de este corazón y por medio de la lengua.”
(Texto tomado de la piedra de Shabaka del Museo de Londres)
* Enéada los nueve dioses de Heliópolis.
 
Pero la naturaleza, para la persistencia de la vida en las especies más evolucionadas, colocó los órganos de la reproducción diferenciados en la parte inferior del tórax, como para indicar qué lugar deben tener en las humanas preferencias.
La sabiduría de natura se cuidó de proveer a estas partes de un mecanismo sensorial específico, a fin de que sea todo un imperativo, una necesidad biológica para cumplir con el objeto de su creación.
Si bien con estas características específicas se le asigna en la vida un lugar preponderante, en el caso de los humanos, ocupa un sitio muy inferior al del sentimiento y mucho más inferior aún al de la reflexión que se produce en el órgano más evolucionado y noble de todos, el cerebro humano.
Es así cómo en una apreciación del rango de valores humanos debemos dar al sexo el lugar justo que le corresponde, apreciando su indispensable rol y valor, pero sometido siempre al valor de los órganos ubicados por natura en los lugares más elevados de nuestra propia naturaleza.
Es así cómo, para encaminar nuestros pasos por el camino recto de nuestra incorruptible felicidad, debemos juzgar, decidir y actuar otorgando a cada órgano el sentido que le corresponde, sin desdeñar, ni desmerecer el rango y función propios de cada uno de ellos.
Notemos que, no por casualidad, los cuadrúpedos tienen el sexo a la altura de su cabeza y que el humano cuando practica el acto sexual adopta la misma posición que cualquier cuadrúpedo. En esto y sólo esto nos parecemos todos.
Esta descripción se ajusta por entero al texto esenio del Maestro de Justicia cuyos párrafos transcribo:
 
“Pues, pesar vuestra felicidad de acuerdo con lo que acontecerte pueda, es vivir como un esclavo. Y vivir de acuerdo con los Ángeles* que hablan en vosotros, es ser libres. Viviréis en libertad como verdaderos Hijos de Dios, e inclinaréis la cabeza tan sólo ante los mandamientos de la Sagrada Ley.
(* La Voz de la Conciencia, el Daemón de Sócrates).
“De esta forma viviréis, para que cuando el Ángel de la Muerte venga por vosotros, podáis extender las manos hacia Dios, y decir:
“Recibí las Comuniones de Ti para conocer tu Ley y caminar por los senderos de los Ángeles, y no las descuidé; no te he deshonrado con mis actos: mira como usé el ojo que mira al interior; ¿te he culpado alguna vez? ¿He clamado contra lo que me ha sucedido, o deseado que hubiera sido de otro modo? ¿He deseado quebrantar tu Ley? Porque me diste la vida, te doy las gracias por lo que me diste; mientras usé las cosas que son tuyas estuve contento; tómalas y ponlas dondequiera que escojas, pues tuyas son todas las cosas hasta la eternidad”.
"Hijos míos, no permitáis que os hieran. No permitáis que el mundo os conquiste, como la liana que se adhiere al roble, para que sintáis dolor cuando sea arrancada. Vinisteis desnudos del vientre de vuestra madre, y ahí retornaréis desnudos. El mundo da y el mundo quita; mas ningún poder en el cielo ni en la tierra podrá tomar de ti la Sagrada Ley que en ti reside.
“Podréis ver a vuestros padres asesinados, y podréis ser expulsados de vuestro país. Entonces partiréis con alegre corazón para vivir en otro, y miraréis piadosamente al asesino de vuestros padres, al saber que por el mismo hecho se asesina a sí mismo. Pues conocéis a vuestros verdaderos padres: el Padre Celestial y la Madre Terrenal, y vuestro verdadero país, el Reino de los Cielos. La muerte nunca podrá separaros de vuestros padres, y no habrá exilio de vuestro verdadero país. Y en ti, como una roca que resiste las tempestades, es la Sagrada Ley tu baluarte y tu salvación".
“Todas estas cosas pasarán y vendrán de nuevo y de nuevo pasarán. Pero el Reino del Cielo es eterno y no pasará. No cambiéis, por tanto, lo que es eterno, por lo que en una hora muere”.
“La Ley, la Hermandad de la Sagrada Ley, son los principios y valores que nos marcan el camino del Amor, que nos conducen a la plenitud humana y a la felicidad”.
“Decir LEY* es mencionar esos principios, decir Hermandad es a ese grupo pertenecer, de hombres en búsqueda de esos principios y valores.”
 
* Se trata de la Ley de la Comunidad Esenia; no confundirla con la Ley mosaica que es la Torah. Jesucristo el esenio quiso extender esta Ley y estos principios a toda la Humanidad y creó el Colegio Apostólico. La aplicación de la Ley mosaica truncó, en parte, esta carrera. Nótese el parentesco entre el Libro de Justicia hallado en Qunran y el que sigue hallado en Nag Hammadi.
El Libro Secreto de Juan el cacorro (Evangelio Apócrifo de Juan) es un texto de enseñanzas gnósticas del siglo II. Describe una aparición de Jesús en la cual le da información privada al apóstol Juan luego de ascender al cielo. En su principal fragmento, trata de un diálogo entre Jesús y sus discípulos, quienes se cuestionaban qué deberían evitar para acceder al reino de los cielos.
 
"Pero ellos (los Discípulos) le contestaron:
“¿A dónde iremos?, pues contigo están las palabras de Vida Eterna. Dinos ¿cuáles son los pecados que debemos evitar para que nunca más conozcamos la enfermedad y podamos entrar al reino de los cielos?
Jesús les contestó: "Hágase de acuerdo a vuestra fe"; y se sentó entre ellos y dijo: “Se ha dicho desde tiempo inmemorial: "Honra a tu Padre Celestial y a tu Madre Terrenal, y obedece sus mandamientos, para que tus días sean largos sobre la tierra". Y luego se les dio el siguiente mandamiento: "No matarás", porque la vida es dada a todos por Dios y lo que Dios ha dado no dejen que el hombre lo arrebate. Pues en verdad os digo que de una Madre procede todo lo que vive sobre la tierra. Por tanto quien mata, mata a su hermano. Y de él se alejará la Madre Terrenal y le retirará sus pechos vivificadores. Y los ángeles le rehuirán y Satanás tendrá morada en su cuerpo. Y la carne de los animales muertos en su cuerpo se convertirá en su propia tumba. Pues en verdad os digo que quien mata, se mata a sí mismo, y quien come la carne de animales muertos come del cuerpo de la muerte. Pues cada gota de su sangre se mezcla con la suya y la envenena; su respiración es un hedor; su carne se llena de forúnculos; sus huesos se convierten en yeso; sus intestinos se llenan de descomposición; sus ojos se llenan de costras; y sus oídos de ceras. Y su muerte será la suya propia. Pues solamente en el servicio de vuestro Padre Celestial son vuestras deudas de siete años en siete días perdonadas. Mientras que Satán no os perdona nada y todo debéis pagarle: Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, herida por herida, vida por vida, muerte por muerte. Pues el precio del pecado es la muerte.
No matéis ni tampoco comáis la carne de vuestras inocentes victimas, no sea que os convirtáis en esclavos de Satanás. Pues ése es el camino del sufrimiento y conduce hacia la muerte. Pero obedeced la voluntad de Dios, para que sus ángeles os sirvan en el camino de la vida. Obedeced, por tanto, las palabras de Dios: "He aquí, os he dado toda hierba que produce semilla que crece sobre la faz de la tierra, y todo árbol en el cual esta el fruto de un árbol que produce semilla. Para ustedes será como carne; Y a todas las bestias de la tierra, y a toda ave del cielo, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, donde hay aliento de vida, doy toda hierba verde como carne. También la leche de todo lo que se mueve y que vive sobre la tierra será como carne para vosotros. Al igual que a ellos les he dado toda hierba verde, así os doy a vosotros su leche. Pero la carne y la sangre que la vivifica, vosotros no comeréis".
 
Estas no son meras coincidencias sino una línea de continuidad que rescata la verdadera personalidad del Salvador que los Evangelios llaman Jesús, el nombre hebreo-arameo de Ungido; pero que indistintamente puede aplicarse al llamado también Mesías o en su caso al Profeta Juan Bautista.
Jesús Juan Bautista es como decir el Ungido Juan Bautista.

Estas son las tesis a la luz de la arqueología moderna, y si el lector desea conocer sus resultados puede encontrarlas en los libros ubicados en la carpeta Moral Esenio Cristiana.